fbpx

Contracción Microempresarial

Clickbait alert: el noveno es mi favorito.

En primer lugar debemos retomar la descripción de microempresa que, además de ser un organismo productivo dentro de los sectores más poblados de los negocios, en muchos países se compone de no más de 10 personas y con un capital bastante limitado; su área de influencia es local (aunque con la última pandemia esto ha cambiado y deberá reverse la definición), casi siempre sus integrantes tienen una relación personal entre sí y finalmente tienden a que el principal objetivo de su existir sea el sustento de los emprendedores. Por ejemplo, sólo en Estados Unidos estos negocios, las microempresas, son el 95% de todas las compañías registradas. Así que pocas no son.

Una estadística más interesante todavía es que, en Latinoamérica, en promedio cada año nacen un 52% más microempresas y del global solo 42% logran mantenerse más de 2 años. Muchas de estas “ideas” de negocios nacen en el mercado social, o ese lugar en donde la necesidad de generar ingresos para poder sobrevivir limita en gran medida la capacidad de planeación y proyección a futuro de una visión que responda más al capital que al humano.

En mi experiencia como mentor de emprendedores me encontré con ciertas características comunes que les limitaban leer el potencial de un proyecto de negocios bien armado; por ejemplo esa…la incapacidad de planificar.

¿Cuáles son las causas probables de esta contracción o desaparición microempresarial?, en el análisis Microempresas y Microfinanzas realizado por la USAID Latam en 2018 se exponen algunos factores socio-político-culturales que afectan directamente al emprendedor y que se articulan a cualidades y talentos que se requieren para tomar decisiones más acertadas en la gestión de estos pequeños organismos productivos.

El Financiamiento

Los préstamos que realizan los emprendedores para ampliar su negocio muchas veces son superficialmente estudiados, obviando detalles como intereses y plazos de pago. El desconocimiento del manejo del capital suele hacer que el valor de un préstamo, por ejemplo, exceda el monto realmente necesario, traduciéndose en deudas más largas y generalmente más difíciles de manejar.

Cuentas y más cuentas

La liquidez en los capitales pequeños, como los de las microempresas, se desvían fácilmente hacia objetivos más urgentes, afectando directamente al presupuesto, develando un pobre control de flujos de caja y una mínima programación de cuentas por cobrar y pagar. Esto lleva al desfinanciamiento.

El inventario que crece desmesuradamente

Entre las cuestiones más complejas del gerenciamiento se encuentra el inventario que excede lo necesario, este fondo ocioso en el activo corriente es básicamente dinero que no produce. El capital activo tiene que mantenerse en rotación y planificar su crecimiento de acuerdo a la demanda (ecuación que salva vidas).

Política de descuentos equivocada

Un problema a menudo tomado con ligereza por los emprendedores es la de los descuentos, es muy común que se piense en descuentos para acelerar ese flujo del capital activo (ventas) y no se tome en cuenta el punto de equilibrio de recuperación del capital.

Hasta los emprendedores más -sabelotodos- creen que haciendo ofertas y descuentos atraerán más compradores… si esa afirmación fuera verdad, como compradores viviríamos en el paraíso del consumo, con casas llenas de productos y vidas con necesidades satisfechas; obvio, como negociantes todos seríamos multimillonarios y el Marketing (de verdad) no tendría razón de existir.

Producción no es lo mismo que Productividad

Otro problema común en las microempresas, según varios estudios, es que los emprendedores confunden de la forma más natural el concepto de producción con productividad. La producción refiere puramente a la cantidad de productos que puede producir mientras que la productividad es la capacidad de producir, esto no les permite entender la diferencia entre aumentar la producción y mejorar la productividad.

La rentabilidad no se mide solo en centavos

La rentabilidad tiene muchas formas pero siempre piensan que es así de simple: “si invierto un dólar recibo uno y medio, ¡me va bien!”. La rentabilidad tampoco es la utilidad y tampoco es el ROI.

Desconocimiento del marco legal

El marco legal suele ser un factor que afecta en la fase inicial de la creación de una empresa, en general, está supeditado al momentum político, a la situación del sistema económico y a las condiciones del mercado (rubro, nicho y plaza). No conocer por lo menos el marco legal es como jugar un juego sin saber las reglas y aprender en el camino siempre duele.

Mejoramiento del lugar de producción

Es un problema recurrente en las microempresas, los emprendedores no “creen” que mejorar el aspecto u organización de una oficina, por ejemplo, ayuda a la productividad y a la construcción de valor de marca. En algunos casos los factores que parecen superficiales son los más complicados de entender y solucionar.

Cuando tuve la oportunidad de trabajar en incubadoras y aceleradoras de negocios me di cuenta que, sin querer, muchas de ellas apelan al Diseño y a la Imagen Corporativa para, desde el inicio, hacer que el emprendedor se empodere de su proyecto de negocio y tenga un pecho inflado así su estructura financiera sea un desastre. El diseño en este caso cumple una función, como si de un libro de autoayuda se tratase, que apuntala ese lado emocional tan importante y maltratado en los negocios.

Descuido de la apariencia

La imagen de la microempresa suele ser uno de los últimos capítulos en el libro de negocios, pero conforme pasa el tiempo el mismo emprendedor se da cuenta de la necesidad de que la comunicación con los potenciales clientes sea correcta. La apariencia cobra un papel importante como el traje una persona preparada para una entrevista de trabajo, más en un mundo visual y un mercado de “verse” bien primero y enamorar después.

Estas son las causas más probables de contracción microempresarial, unas más obvias que otras pero que, sin embargo, siguen estando presentes en el día a día de ellas y que además alimentan el mito de que hacer negocios es de las cosas más fáciles o difíciles de hacer. No son los adjetivos correctos para algo que requiere un plan, visión y cierta capacidad de proyección.